Conflictos territoriales de soberanía en Europa: buenas prácticas y propuestas de resolución

Eusko Ikaskuntza estableció en mayo de 1931 el primer hito del autogobierno vasco. Ofreció a la sociedad vasca el "Estatuto General del Estado Vasco", conocido como Estatuto de Estella. Hoy, tras el centenario, ofreciendo una concepción actualizada abordará la consolidación de la capacidad de decisión y su desarrollo desde la gobernanza colaborativa.

Basándonos en buenas prácticas de resolución y en criterios académicos sólidos y contrastados, nuestro objetivo es llevar a cabo un protocolo europeo de resolución de conflictos de soberanía territorial. Posible "instrumento o norma de claridad" que puedan aprobar las instituciones internacionales, europeas y estatales.

Área temática
Estructura socio-política
Categoría
Reflexión
Estado
En curso
Período
2020-01-01-2021-12-31

 

introducción

En la Unión Europea está abierto el debate sobre la necesidad de fortalecer el Estado de Derecho o rule of law, sobre cuál ha de ser el estándar exigible a los Estados miembros para lograr avanzar y consolidar el proyecto europeo. Asimismo, el Consejo de Europa ha abierto el debate sobre la protección de las minorías nacionales y la conveniencia de revisar el Convenio Marco para su protección. Además, el Brexit también ha planteado el escenario de que en los próximos años tanto Escocia como Irlanda del Norte deseen consultar a su ciudadanía sobre su futuro estatus político y sobre su voluntad democrática para formar parte de la Unión.

Parece que el contexto puede acelerar la necesidad de regular un camino seguro y democrático para la cuestión de la ampliación interna de la UE. Para reforzar la cohesión política a escala europea, un marco normativo común facilitaría la prevención de conflictos indeseados y la normalización democrática de las disputas territoriales.

Con este proyecto, Eusko Ikaskuntza quiere ofrecer una propuesta de bases para la resolución de los conflictos territoriales de soberanía en el seno de los Estados. Una propuesta abierta al debate público en torno a la necesidad de aprobar un instrumento de claridad que recoja un estándar común para garantizar a la ciudadanía europea que los conflictos territoriales de soberanía se gestionarán y se resolverán de acuerdo con los principios y valores del Estado de Derecho, esto es, garantizando los principios de democracia, respeto a las minorías y a los derechos humanos y, seguridad jurídica. En definitiva, un “estándar” que pudiera ser aceptado por parte de las distintas instituciones europeas como una propuesta para el desarrollo de un marco de claridad en la resolución democrática de los conflictos territoriales de soberanía.  

DESCRIPCIÓN

Las disputas en torno a la soberanía –quién gobierna, dónde y en nombre de quién–, han conformado la historia de Europa desde tiempos inmemoriales. Son verdaderos conflictos que van más allá de la petición de reconocimiento de la comunidad política o su demanda de autogobierno y se refiere a la posibilidad de acceder a la soberanía entendida como poder de decisión supremo y originario de una comunidad política, que no prejuzga ni limita su estatus jurídico-político posterior.  Tienen un carácter territorial, aunque en muchos casos los actores implicados son minorías nacionales o culturales, no se trata únicamente de gestionar la pluralidad cultural, sino de definir el estatus de demos territoriales y solucionar las disputas en torno al ejercicio del poder político en un territorio. Ponen en juego la soberanía al ser el núcleo del conflicto la demanda insatisfecha de soberanía, es decir, está en disputa la libre capacidad de una comunidad política para auto-organizarse internamente y establecer las relaciones que desee con otras comunidades políticas. Surgen en el seno de los Estados europeos, esta iniciativa se centra en lo que se ha dado en llamar “conflicto interno o doméstico” de los Estados, y se ocupa de ellos con un claro propósito: superar esa limitada interpretación. En la medida en que afectan a derechos individuales y colectivos deben ser tratados desde la convicción de que la protección de los mismos es un asunto que supera las fronteras estatales y concierne a toda la comunidad internacional. En este sentido, entendemos que deben incorporarse a ese “Estado Europeo de Derecho” los procedimientos para la ampliación interna, es decir, los principios generales que deben regir en los procesos de creación de nuevos estados independientes en Europa. No es sino un paso más en la democratización de Europa.

Sin embargo, existe un vacío normativo para gestionar los conflictos de soberanía en el siglo XXI. El derecho ofrece la posibilidad de trabajar cauces seguros, justos y equitativos para que los proyectos individuales y colectivos en conflicto puedan gestionarse de forma democrática. Por ello apelamos al Estado de derecho europeo (European rule of law), que no se limita a la pura legalidad positiva, sino que está abierto a integrar un abanico creciente de derechos y libertades.

Personas expertas referenciales en la materia a escala global coinciden en que las instituciones europeas deben participar en la resolución de estos conflictos y que la existencia de un marco de claridad puede ser una herramienta adecuada para establecer unos criterios compartidos a nivel europeo, e incluso, internacional.

Subrayan que la propuesta de bases para la redacción de un marco de claridad, eje vertebrador de este proyecto, puede permitir superar visiones encontradas y los bloqueos detectados en la gestión de controversias sobre la soberanía territorial en el seno de los Estados europeos.

Comparten la necesidad de que los conflictos de soberanía sean gestionados de forma democrática y con todas las garantías jurídicas. 

OBJETIVOS

El objetivo principal de este proyecto es ofrecer una propuesta de bases para la resolución de los conflictos territoriales de soberanía en el seno de los Estados. Una propuesta abierta al debate público en torno a la necesidad de aprobar un instrumento de claridad que recoja un estándar común para garantizar a la ciudadanía europea que los conflictos territoriales de soberanía se gestionarán y se resolverán de acuerdo con los principios y valores del Estado de Derecho, esto es, garantizando los principios de democracia, respeto a las minorías y a los derechos humanos y seguridad jurídica.

En definitiva, un “estándar” que pudiera ser aceptado por parte de las distintas instituciones europeas como una propuesta para el desarrollo de un marco de claridad en la resolución democrática de los conflictos territoriales de soberanía.

Tomando el documento de bases como elemento articulador, se generará y consolidará una red de escala europea en el ámbito académico con institutos y academias referenciales internacionales. Una red colaborativa favorable e influyente para el desarrollo de un marco de claridad europeo.

Socializar el contenido: Conferencias y mesas-redondas de carácter abierto en distintos ámbitos –universidades, fundaciones, etc–, en colaboración con los miembros del partenariado vigente y otros actores sociales que tengan interés en el proyecto.

FASES Y ACCIONES

2020

Tras los trabajos preparatorios realizados a lo largo del año 2019, la primera fase de la iniciativa se ha desarrollado a lo largo del 2020, para culminar en la organización de unas jornadas internacionales celebradas los días 11, 12 y 13 de noviembre en Bilbao: “Conflictos de soberanía en Europa: bases para una solución”. Jornadas en las que se presentó la primera versión del documento de bases fruto de un trabajo cooperativo

Con este objetivo, el grupo de trabajo acordó una metodología abierta que ha combinado las aportaciones expertas externas –mediante un cuestionario elaborado al efecto–, e internas, con seminarios de trabajo que, complementados con distintos mecanismos de contraste a lo largo del proceso, nos permitió llegar a las jornadas de noviembre con un documento de bases de carácter colectivo.

Proceso metodológico seguido y acciones principales:

2021

Tomando las jornadas como el ecuador del proyecto, se plantea el año 2021 como una segunda fase del proyecto, en la que se diseñarán e implementarán estrategias que permitan reforzar el partenariado académico estructurado en torno al documento de bases y las jornadas de noviembre del 2020, y, al tiempo, socializar el proyecto de modo que la ciudadanía pueda conectar las disputas sobre la soberanía con las posibles soluciones a las mismas.

Se plantean dos ámbitos de trabajo principales:

1) Seminarios académicos: Además de ampliar el partenariado científico, se persigue perfeccionar la primera versión del texto de bases para que pueda ser considerado como documento de trabajo por parte de las instituciones europeas. Articular un debate experto estructurado es el modo de reforzar su calidad técnica y su legitimidad de modo que pueda tener un mejor acceso a las instituciones europeas. Para ello y tomando como punto de partida el documento presentado en las jornadas, incluidas las aportaciones recibidas en las jornadas (versión 01), se pretende profundizar en los debates de fondo que este documento suscita y que no han podido abordarse en esta primera redacción, elaborando una versión más contrastada (versión 02). Seguidamente analizaremos técnicamente con personas expertas cuáles pueden ser las vías y los instrumentos adecuados para convertir la propuesta de bases en un instrumento que posea fuerza normativa.

2) Socialización del contenido. Conferencias y mesas-redondas de carácter abierto en distintos ámbitos –universidades, fundaciones, etc–, en colaboración con los miembros del partenariado vigente y otros actores sociales que tengan interés en el proyecto.

DOCUMENTACIÓN

Bases para la resolución de conflictos territoriales de soberanía en el marco europeo  

Bases para la resolución de conflictos territoriales de soberanía en el marco europeo

 

Vídeo explicativo

 

PARTENARIADO

Desde el inicio de la iniciativa se consideró imprescindible diseñar un modelo de gobernanza que garantizara la solvencia, viabilidad, impacto e independencia del proyecto. Dada su naturaleza –organización de la sociedad civil independiente–, las organizaciones promotoras de la primera fase del proyecto han sido Eusko Ikaskuntza-Sociedad de Estudios Vascos y el Institut d’Estudis Catalans.

La labor de Eusko Ikaskuntza y del Institut d’Estudis Catalans (IEC) en la primera fase ha sido insustituible. La legitimidad y el reconocimiento social e institucional de ambos organismos en el ámbito vasco y catalán nos han permitido reunir un partenariado amplio y plural que posiblemente no hubiera sido posible sin nuestro liderazgo. En esta segunda fase, seguiremos trabajando para consolidar su labor de conectores de agentes sociales hasta el momento desconectados.

En un escalón inmediato, como entidades que ofrecen apoyo y cobertura a la iniciativa, hemos contado con el interés y participación de grupos de investigación de la UPV-EHU y la Universidad de Deusto, además de personas investigadoras/profesoras de la Universidad de Barcelona, Autónoma de Barcelona y Pompeu Fabra. A esta participación inicial, se han sumado las aportaciones de especialistas de relevancia de ámbito internacional. En esta segunda fase, buscaremos consolidar el liderazgo académico impulsando la participación formal de los institutos internacionales cuyas direcciones han participado a título personal en el proyecto.

En el ámbito del partenariado institucional hemos contado con la colaboración del Instituto Vasco de Administración Pública (IVAP) dependiente del Gobierno Vasco, y el Institut d’Estudis de l’Autogovern, dependiente de la Generalitat de Catalunya, además de la colaboración con el Centre d’Estudis de Temes Contemporanis (dirección del departamento de Acció Exterior de la Generalitat). En esta segunda fase, trabajaremos para definir un nuevo ámbito de colaboración consolidado.

Así mismo, este espacio de colaboración se abrió a la participación de un amplio abanico de fundaciones e institutos de investigación interesados en abrir un debate a escala europea. En esta segunda fase trabajaremos para consolidar compromisos con la colaboración actual y, sobre todo, trabajaremos para la incorporación de sectores que en la primera fase no han estado presentes.

 

GESTORA DE PROYECTO:

Beatriz AKIZU AIZPIRI